A él lo contratas cuando tomas Markus. Su oficio: convertir tu objetivo como dueño («llenar la sala», «cerrar presupuestos») en un plan de trabajo para todo el equipo, y rendirte cuentas cada mañana.

A partir de tu objetivo y de las cifras de la víspera, decide qué es prioritario: la ficha de Google antes que Instagram, las reseñas antes que la publicidad. No todo a la vez, sino en el orden correcto.
Cada noche informa al Redactor, a la Diseñadora, a la Community Manager y a los demás: quién hace qué esta noche y para qué resultado esperado.
Cierre anual, un golpe de trabajo, un presupuesto ajustado: adapta el plan a tu vida real de dueño, no a un calendario teórico.
Breve, en lenguaje normal: lo que se ha hecho, lo que ha aportado, lo que propone a continuación. Con las cifras contadas al lado de lo que pagas.
Empieza por el análisis: 2 minutos, sin tarjeta bancaria, informe de 7 páginas.