Comprar contactos o poseer tu máquina: el cálculo de verdad

Un contacto revendido cuesta entre 30 y 150 euros según el oficio, y hay que comprarlos sin parar: el contador nunca se detiene, y nada se acumula. Una ficha de Google sólida, cincuenta reseñas auténticas y diez páginas que posicionan cuestan una suscripción durante unos meses, y luego trabajan para ti durante años. El primer gasto es un alquiler. El segundo es un activo.

No es razón para pararlo todo de un día para otro: la máquina tarda dos o tres meses en coger fuerza. La buena estrategia es la transición: mantener las plataformas mientras suben las solicitudes directas, y cortarlas cuando el informe de la mañana muestre que ya no cubren su coste.

Por qué nadie lo hace solo

Todo lo anterior lo conoce la mayoría de los profesionales. Lo que falta no es la información, son las horas: pedir las reseñas cada tarde, publicar los antes y después cada semana, mantener la ficha cada mes. Tras diez horas de obra, no se hace, y es normal. Es justo el trabajo que el equipo hace de noche, con la prueba por la mañana.