Su oficio: contar. No los «me gusta», no las impresiones: las llamadas, los presupuestos, las reservas, las ventas. Es él quien hace que la promesa se sostenga: la prueba por la mañana, en cifras contadas.

Clics en «reservar», llamadas desde la ficha, formularios rellenados: cada acción de tus clientes se cuenta en el origen, nunca se estima.
Este presupuesto viene de la página escrita el mes pasado, esta reserva de la publicación del martes: sabes lo que aporta y lo que no aporta nada.
Un formato que no produce nada desde hace tres semanas se señala al Director y se detiene. Tu presupuesto va hacia lo que se demuestra.
Cada informe muestra lo que pagas al lado de lo que aporta. La línea es buena o no lo es: juzgas con pruebas.
Empieza por el análisis: 2 minutos, sin tarjeta bancaria, informe de 7 páginas.