Su oficio: que el cliente que te busca te encuentre, y que lo que encuentre funcione. Tu sitio, tu ficha de Google, tus formularios: él sostiene la mecánica mientras los demás hacen el contenido.

Horarios (festivos incluidos), categorías, atributos, menú o servicios al día. El cliente de las 19:30 nunca cae en una información falsa.
Páginas que cargan rápido, etiquetas limpias, palabras clave en el sitio adecuado: el trabajo invisible que decide si Google te muestra o te entierra.
Un formulario que ya no se envía, un enlace muerto, un botón de reserva averiado: lo ve antes que tus clientes y lo repara esa misma noche.
Las páginas del Redactor, los visuales de la Diseñadora: es él quien los instala con limpieza, sin romper el resto.
Empieza por el análisis: 2 minutos, sin tarjeta bancaria, informe de 7 páginas.